El empecinamiento de un ministro y del gobierno que le brinda apoyo
obligara a salir a la calle a la totalidad de los sectores del mundo
educativo catalán en una manifestación que será previsiblemente
multitudinaria.
En Catalunya no hay más conflicto lingüístico que
el que se deriva de los embates del gobierno del PP para desmontar un
modelo que lleva más de treinta años de éxito contrastado y que goza de
un amplisimo consenso político y social.
Una vez más la rocosa
incomprensión de la derecha española y su manifiesta incapacidad para
aceptar la personalidad propia de Catalunya y su contribución a la
creación de una España verdaderamente plural no conseguirá más que
acrecentar el deseo de independència de mayorias cada vez más amplias de
la población catalana que ha emprendido un proceso ya irreversible que,
más pronto que tarde, ha de culminar en la creación de un estado
propio.
Los españoles deberian lamentar la enésima oportunidad perdida!